Junio, este es el mes del año que se me hace más largo. Y es que no es para menos, me paso la vida en las bibliotecas, o en mí cuarto estudiando cosas aburridísimas, teorías que ya no se emplean, de gente, que sí, fue muy lista y todo eso, pero que hoy en día, como que no tienen mucha utilidad. La Utilidad, algo tan estudiado en economía, un concepto que, he llegado a aborrecer casi tanto como las economías de escala, los rendimientos constantes, crecientes o decrecientes a escala, y alguna cosas más. Es que mira que llega a ser aburrido. Quizás me esté dando cuenta que no me interesa tanto la economía como otras cosas, quizás estudiar esta carrera haya sido un error. Tengo el consuelo, de que lo que estudio, no va a tener nada que ver con el futuro trabajo que realice. Por suerte o desgracia, lo que se da en las universidades, no se sincroniza con los trabajos de la realidad. Solo sirven para demostrar que tienes la capacidad de hacer, de aprender, y unos conocimientos, que si se acabara la era informatizada podríamos rescatar.
Mucha suerte los que están de exámenes, y para aquellos que están esperando la nota de la selectividad.




